Introducción:
Hace varios años, me sorprendió una situación clínica inesperada que involucraba un caso una paciente reportando un secuestro alienígena. En aquel momento, llevaba yo ya décadas en la práctica psiquiátrica y, a lo largo de los años, había visto casos de personas psicóticas en hospitales psiquiátricos atormentados por delirios de influencia y delirios de control por seres extraterrestres. Estos delirios de influencia han sido vistos en entornos psiquiátricos desde mediados del siglo 20 —y cualquier psiquiatra que haya completado su residencia en una unidad psiquiátrica—puede dar fe de haber visto pacientes con esquizofrenia que relataban esas experiencias extrañas. Por regla general, estos reportes de los pacientes se consideraban delirantes y parte de la condición mental subyacente. A lo largo de mis 40 años de carrera como psiquiatra—y debido a estas primeras experiencias con pacientes psicóticos— había considerado las historias de abducciones alienígenas como expresiones de experiencias alucinatorias o delirantes. Sin embargo, en el curso de mi práctica privada, me encontré con el caso de una mujer que inicialmente llego a la consulta por ansiedad —y que llevaba más de 4 años en terapia conmigo sin mostrar ningún signo de psicosis. Un día, de improviso, me pidió una sesión de hipnoterapia “para descubrir la verdad de los recuerdos de un secuestro alienígena” que “le habían vuelto a la mente en una pesadilla.” Me quedé desconcertado ante este pedido, pero decidí darle una oportunidad para develar la verdad.
Mi enfoque personal en la atención psiquiátrica
Practico la psicoterapia desde una perspectiva psicoanalítica o cognitiva y solo he utilizado la hipnosis ocasionalmente en casos en que los pacientes la solicitaban o cuando consideraba clínicamente necesario usar ese metodo para ayudar a mis pacientes. Dada la importancia que esta paciente daba a descubrir “la verdad” sobre su experiencia, accedí a realizar algunas sesiones de hipnoanálisis para recuperar los recuerdos reprimidos del suceso, si es que los había. La razón por la que elegí la técnica de “hipnoanálisis” y no la hipnosis clásica directiva fue para evitar el problema común que se da como efecto secundario del método hipnótico clásico (directivo), que a menudo conduce a recuerdos sugeridos por el terapeuta. Estos “falsos recuerdos” son en parte inducidos (indirectamente sugeridos) por las creencias y expectativas inconscientes que influyen en la mente del hipnotizador, y que por tanto corren el riesgo de contribuir a causar un “síndrome de falso recuerdo”. Desafortunadamente, estos falsos recuerdos obtenidos de pacientes en hipnosis están—y han ocurrido con demasiada frecuencia—cuando las sesiones hipnóticas son realizadas por hipnoterapeutas insuficientemente capacitados que no tienen conocimientos previos de psicoanálisis y/o neurociencia. Por otro lado, el hipnoanálisis es una variante de la hipnosis que aplica el método de asociación libre del psicoanálisis tradicional, pero bajo un estado hipnótico (que es un estado de profunda relajación acompañado de cierto grado de disociación de la emoción). En hipnoanálisis, el terapeuta solo instruye al paciente a asociar libremente y a recuperar recuerdos sin usar preguntas orientadoras, hacer suposiciones de reificación, o emplear técnicas de distorsión temporal que se usan comúnmente en otras formas clásicas de hipnosis. Utilicé este método para evitar introducir mis propios prejuicios y creencias en los recuerdos recuperados del paciente.
El descubrimiento
Durante estas sesiones, y para mi total asombro, supe que esta paciente recordaba haber experimentado una abducción (secuestro) alienígena treinta años antes en su juventud. Y la experiencia no había sido agradable; de hecho, la abducción había sido un evento muy traumático para ella. Por esa razón—y debido a la fuerte ansiedad y al desagrado que estos recuerdos le provocaban—toda la experiencia había sido reprimida (bloqueada) de su memoria. Estos recuerdos sepultados no habían resurgido durante décadas hasta que retornaron a la conciencia en una forma distorsionada en el curso de una pesadilla mientras se encontraba en psicoterapia conmigo. Es dado hacer notar que este tratamiento había sido iniciado por problemas que no tenían nada que ver con la “abducción” en cuestión y por ende estos recuerdos no concordaban con el material previo de la psicoterapia.
La historia del secuestro en la memoria del paciente

Bajo hipnosis, la paciente relató la ya arquetípica experiencia de tres naves alienígenas que aparecieron por arriba de unos árboles y que se acercaron cada vez más hasta quedar suspendida sobre su cabeza. Una de ellas avanzo mas hasta hallarse por sobre su cabeza. Esta nave le produjo una “parálisis muscular y de voluntad” que la hizo caer al suelo. Ella termino acostada en un campo de hierba; para luego ser levitada adentro de la nave. La experiencia incluyó el ya clásico informe de los “Grises” realizándole múltiples exámenes “médicos”. La paciente describio a estos “seres alienígenas grises” actuando de una manera “completamente ajena a sus sentimientos” (realizaron estos exámenes en contra de su voluntad) e incluso ellos no mostraron empatía ante el dolor que experimentó. La paciente se sintió aterrorizada la experiencia, aunque los seres parecían tener alguna forma de mantenerla calma y obediente durante los procedimientos minimizandole el dolor y paralizando su voluntad. A pesar de este relativo alivio, ella se sintion tratada “como si fuera un conejillo de indias” en un laboratorio. Finalmente, se encontró de nuevo en la hierba del campo de donde la habían tomado y la nave había desaparecido. Al regresar a su casa, su familia estaba desesperada porque la habían estado buscando por todas partes y no la encontraban. ¡Ellos estaban indignados porque ella llevaba más de 4 horas fuera! Sin embargo, su percepción temporal de todo el evento era que solo habían transcurrido unos treinta minutos. Ella sentía que había estado ausente un periodo muy corto, mientras la familia informaba que había estado desaparecida durante horas.
El curso del tratamiento
Fueron necesarias varias sesiones de hipnoanálisis y terapia regular para procesar los recuerdos traumáticos de este suceso. Me quedó claro que, en este caso, no estaba tratando con una persona psicótica o delirante, sino con alguien que había experimentado un evento traumático, es decir, que sufría de un Trastorno de Estrés Postraumático cronico no diagnosticado durante años, y no solo sufria de un Trastorno de Ansiedad Generalizada, como se había manifestado inicialmente. Para entonces, había yo oído hablar de informes de casos de personas por todo Estados Unidos que afirmaban haber sufrido abducciones alienígenas. Estos reportes se habían vuelto muy comunes en los años 80 cuando ellos tuvieron estado público en televisión y libros, y que continuaron hasta los 90 para desaparecer gradualmente—pero no por completo—a principios de los 2000. Sin embargo, yo nunca les había prestado atención porque no me había encontrado con ninguno de estos casos en mi práctica. Por eso, mi conocimiento de este tema en aquel entonces era muy limitado. Mi postura al respecto estaba fuertemente influenciado por el sesgo científico presente en la comunidad psiquiátrica en aquellos años que veía estos casos como resultado de fabulaciones o delirios.
Un cambio en la percepción
Como resultado de esta experiencia clínica inicial tratando un caso de abducción alienígena reportada, me interesé más por este tema y comencé a investigar estos fenómenos leyendo la literatura al respecto. En esta búsqueda, me encontré con el trabajo del psiquiatra de Harvard John Mack, cuya investigación fundamental de estos casos en las décadas de 1980 y 1990 (más detalles sobre esto en la próxima entrada) se expresó en su libro “Abducción,”publicado inicialmente en 1999. Al leer el libro de Mack “Abducción” y luego ver muchos vídeos de las entrevistas que el dio en YouTube a lo largo de los años, llegué a darme cuenta de que el Dr. Mack había descubierto que la gran mayoría de las personas que relataron experiencias de abducción alienígena que entrevistó, estudió, y trató eran personas por lo demás normales. Pero él había encontrado que estas personas sufrían de un Trastorno de Estrés Postraumático y no de algún tipo de delirio, psicosis, o esquizofrenia. Sin embargo, sus hallazgos en ese momento (finales de los años noventa) eran considerados marginales y por ende no-científicos por la comunidad psiquiátrica establecida. De hecho, su investigación sobre estos temas casi le cuesta su plaza como profesor en Harvard. El Doctor Mack nunca pudo afirmar en última instancia si las experiencias que estos pacientes le habían relatado a él eran verdaderas abducciones alienígenas o situaciones traumáticas de otro tipo. Sin embargo, el concluyó que la mayoría de estas personas habían pasado por algún tipo de experiencia traumática para ellas y que habían procesado como recuerdos de “abducciones alienígenas”. Sin embargo, su trabajo tuvo lugar a finales del siglo 20, en una época en la que el gobierno estadounidense–y muchos otros en todo el mundo–negaban la existencia de los Ovnis (Objetos Voladores No Identificados) (ahora llamados FANI [fenómenos anómalos no identificados]). De ahí se deducía que, si los verdaderos Ovnis no eran reales, entonces cualquier posibilidad de que la Inteligencia No Humana (INH) nos visitara no era posible. Como no había motivos para afirmar que seres alienígenas estuvieran visitando la Tierra, estas experiencias de abducción por parte de alienígenas no podían ser reales. Entonces era imposible que estas personas hubieran tenido una experiencia como la que reportaban. Por estas razones, se consideraba que estas personas eran delirantes o sufrían experiencias alucinatorias fabuladas. Esta fue —y sigue siendo hasta hoy— la posición de la mayoría de la comunidad científica establecida en el campo de la salud mental. Así que la posibilidad de que estas personas reaccionaran a experiencias traumáticas reales causadas por abducciones alienígenas se descartaba regularmente y no se tomaba en serio.
El problema de encontrar la verdad en psiquiatría
Determinar qué es verdadero frente a lo que no los es constituye el desafío definitivo para los seres humanos en todos los ámbitos y en la vida cotidiana. Es sabido que la gente ve las cosas de forma diferente y que cada cual “vive en su propia mente”. La mentira y la distorsión de los recuerdos son comunes en la vida diaria y en la práctica psiquiátrica. Las fabulaciones de individuos que buscan notoriedad o ganancia también son muy frecuentes. Y los reportes distorsionados–o intencionadamente falsos–son el pan de cada día de lo que experimentamos a diario en 2026 cuando vemos o leemos las noticias en todos los campos del saber y de la información–pero esto se ve especialmente en política. La “verdad” o los hechos reales son particularmente difíciles de determinar en dos contextos: el tribunal de justicia (para determinar si alguien dice la verdad o miente para así poder dictar sentencias basándose en las afirmaciones del demandado, del demandante, y de los testigos) y las afirmaciones de las investigaciones científica que requieren pruebas rigurosas de diversos tipos, y no solo dependen de las declaraciones de individuos creíbles. En las investigaciones científicas, para poder establecer los hechos y la veracidad de cualquier afirmación—se requieren pruebas basada en algún tipo de evidencia material y que estas prueban puedan ser replicadas por otros investigadores. Por estas razones, es—y siempre lo ha sido—muy difícil para los psiquiatras en la práctica clínica establecer la veracidad de los relatos de sus pacientes.
A fin de comprender las dificultades a las que se enfrentan los psiquiatras y los profesionales de la salud mental a la hora de separar los hechos facticos de las construcciones imaginarias de individuos anormales, debo definir algunos conceptos que se deben considerar en la clínica:
1-Una mentira se define como una manipulación consciente de la información por parte de sujetos no psicóticos en el que se afirma algo que no coincide con la realidad de los hechos. Estas pueden ser activas y conscientemente intencionales haciendo una afirmación falsa o pasivas ocultando información relevante que hace a la verdad de los hechos.
2-Una fabulación es una creación de una historia—conscientemente pergeñada o involuntaria—de una trama que no se basa en la realidad ni en los hechos, o que usa los hechos, pero en forma distorsionada para ajustarlos a la trama de la historia.
3-Un delirio—que es lo característico de una producción mental psicótica—se define como una “falsa creencia fija que no puede ser modificada por evidencia externa”.
Existen muchos tipos de delirios; y pueden clasificarse como plausibles y no plausibles. Por ejemplo, si los pacientes afirman ser seguidos por la CIA y el FBI y creen que hay “un complot contra ellos por algún ‘conocimiento especial’” que ellos tienen, es prácticamente imposible para un psiquiatra determinar si estas afirmaciones son ciertas o falsas. En la práctica, solo recurriendo a medios indirectos (recopilando información colateral, revisando el historial clínico del paciente y obteniendo informes de otros) los psiquiatras llegan a determinar la probabilidad de que el paciente en cuestión sufra de delirios paranoides de persecución en lugar de ser realmente perseguido por agencias federales. En el otro extremo del espectro, hay delirios poco plausibles, en los que se expresan ideas extrañas (bizarras). Un buen ejemplo de estos sistemas delirantes bizarros puede verse en pacientes esquizofrénicos que oyen voces (alucinaciones auditivas) y sienten que están “siendo controlados por una entidad alienígena externa” (delirios de control), y que están “siendo shockeados” (alucinaciones somáticas) constantemente, para lo cual necesitan llevar una gorra de papel de aluminio para intentar evitar ese control externo (contramedida psicótica). En este segundo caso, hablamos de una persona que experimenta diferentes tipos de alucinaciones y delirios y que es muy disfuncional mental y socialmente. A diferencia del primer caso, que presenta un sistema delirante plausible sin alucinaciones ni disfunción social —excepto en el área que afecta a sus creencias delirantes—el segundo paciente sufre de esquizofrenia, y la improbabilidad de sus ideas (creencias desorganizadas y extrañas junto con alucinaciones) indica que estamos tratando con alguien que está gravemente enfermo mentalmente (alguien que sufre de una enfermedad cerebral funcional).
A tener en cuenta respecto de la veracidad en la década de los 2020s
- El problema de qué es cierto o no se ha visto ahora seriamente agravado por el uso generalizado de la Inteligencia Artificial (IA) en las redes sociales. Dado que, usando tecnología de IA, personas malintencionadas pueden crear vídeos y clips de voz falsos de cualquier cosa y/o persona, se torna prácticamente imposible distinguir la realidad de la falsedad. En la era de las “Noticias Falsas”, determinar qué es verdad o que es un hecho factico es más difícil incluso para la persona promedio que no sufre una condición mental.
- Un segundo obstáculo presente en el siglo 21 para establecer la veracidad de las declaraciones de las personas es la realidad del uso generalizado de drogas psicoactivas. La mayoría de las personas que consumen drogas y alcohol a largo plazo pueden experimentar sistemas paranoides delirantes temporales o persistentes y/o alucinaciones que a menudo pasan sin ser detectados. Esto es especialmente común hoy dia con el uso de marihuana y estimulantes que ha alcanzado proporciones epidémicas en la población estadounidense y en gran parte del resto del mundo. Así que, muchas personas en el mundo actual viven en realidades químicamente inducidas por su propia creación sin que ellas mismas lo sepan. Estas realidades quimicas pueden incluir delirios, y el de abduccion puede hallarse entre ellos.
El momento histórico actual requiere una revisión del estudio de los casos de abducciones alienígenas
Desde 2017, ha habido un cambio significativo en la opinión del público y de parte de la comunidad científica respecto a la existencia de los Ovnis/Fanis. Esto se debe a la amplia difusión de vídeos filtrados de la Marina de EE. UU. que muestran Ovnis/Fanis filmados por aviones de guerra en maniobras y a la admisión del Pentágono en 2020 y2022 de que esos vídeos eran reales. Desde 2023, existe un movimiento en el Congreso de Estados Unidos, liderado por comisiones bipartidistas, que tiene por objetivo descubrir la verdad sobre la existencia de los Ovnis/Fanis y la posibilidad de que haya vida alienígena visitando la Tierra. En los últimos meses, la administración Trump ha comenzado a publicar tramos programados de liberación de documentos secretos previamente clasificados que muestran decenas de Ovnis/Fanis filmados—no por civiles interesados en el tema— sino por las fuerzas armadas estadounidenses. Este cambio de política en Estados Unidos ha dado lugar a una situación actual en la que muchas personas creen que estamos entrando en una “Era de la Transparencia” en la que el gobierno estadounidense ira desclasificando documentos e imágenes que involucran estos fenómenos. Este movimiento político representa un cambio importante en la postura del gobierno estadounidense respecto a estos asuntos. Este cambio de política se desvía de la anterior posición oficial ya que intenta dejar atrás 80 años de negación de la posible realidad de la visita alienígena a la Tierra. El gobierno de Estados Unidos pasó entonces de negar por completo la existencia de Ovnis/Fanis a una postura que ahora afirma que los Ovnis/Fanis son reales y esta admisión abre la posibilidad de que vida alienígena este visitando la Tierra sea una realidad.
Dónde estamos ahora en esta etapa inicial del proceso de develación
Si ya ha comenzado la “era de la divulgación” —y parece que así es según la evidencia y los cambios de actitud de los poderes legislativo y ejecutivo del gobierno estadounidense (posiblemente el gobierno con mayor potencial de conocimiento sobre este tema), entonces los psiquiatras y profesionales de la salud mental se verán obligados a reconsideerar el estudio serio de toda la cuestión de las “abducciones alienígenas” a la luz de la nueva información disponible.
Si la Inteligencia No Humana (INH)está realmente visitando la Tierra, estos hechos abren de por si la posibilidad de que algunos de estos casos de abducción alienígenas puedan ser verdaderos sucesos traumáticos experimentados por personas normales. Esta posibilidad no significa que todas las experiencias reportadas de abducción sean ciertas, sino que algunos de estos casos puedan ser hechos reales. Quizá John Mack estaba bien orientado cuando estuvo abierto a la posibilidad de considerar el origen traumático de estos casos, y de no adoptar la posición oficial y despectiva de la psiquiatría establecida que sostenia que todos estos relatos eran resultado de fabulación o de origen delirante. Mack estaba dispuesto a abordar e investigar estos casos en serio, aunque estas experiencias relacionadas —que a primera vista parecen realmente tan extrañas para el clínico desinformado— puedan basarse en hechos reales. Si los Ovnis/Fanis resultan ser naves alienígenas que visitan la Tierra (o que ya operan desde océanos terrestres desde hace muchos años), entonces es plausible–y posible–que algunas personas hayan sido realmente tomadas por estos visitantes alienígenas en sus naves para ser estudiadas. Tiene sentido lógico hacer esta suposición porque los seres humanos hacemos exactamente lo mismo cuando estudiamos animales en estado salvaje o otras formas de vida en las profundidades de los océanos. En cualquier caso, “la Era de la Revelación” ha comenzado y tendremos que reconsiderar muchas suposiciones en el campo de la salud mental sobre el tipo de mundo en el que vivimos. Tal vez no sea casual que Steven Spielberg produzca un film sobre este tema llamado “Disclosure Day” (El Dia de la Revelacion) que se estreno esta semana. Por estos hechos, en el campo de la psiquiatría, nos vemos hoy obligados a reconsiderar que lo que antes se consideraba “psicosis” —o meros frutos de la imaginación de mentes perturbadas—pueden llegar a ser relatos verdaderos de individuos comunes que sufren experiencias traumáticas derivadas de ser raptados por extraterrestres con el propósito de ser estudiados. Seguiré retomando este fascinante tema en mi próxima entrada. Estad atentos.
Si te ha gustado esta entrada, dale un «me gusta» y suscríbete al blog para seguir obteniendo información sobre este tema y otros problemas de salud mental y de los nuevos sucesos mundiales y sociales que afectan nuestra salud mental. Hasta la próxima,
El Dr. T
